Yo te veía pasear,
______________por arriba de los tejados, como un pequeño soldado que con cada paso deja de lado su juventud.
De a poco tu melodía circense me atrajo cada noche a mi balcón. Nunca cantaste ni siquiera murmuraste. Observé tu cortejo a la Luna, creída y tan muda, que con su luz insensata pálida y fría bastaba para desarmar una cascada en tu cara.
Ancianas y hombres del pueblo, contaban que hacia ya mucho tiempo un mago demasiado tonto e ilusionado quizo capturar tu reflejo. Nadie creería que un pobre desalmado te mira a lo lejos, cuando el tap de las 11 mueve tus pies descalzos y tan gastados. Nadie creería que tu piel es del color del agua en la mañana, insisto nadie creería cuánta maravilla cabe en el alma.







